El caso:
Vivro es una empresa joven y multidisciplinar de servicios de música y sonido nacida en Misiones, Argentina. Llegaron con las ideas claras y una apuesta firme por diferenciarse: nada de nombres genéricos, nada de identidades de catálogo.
El reto:
Crear desde cero un naming y una identidad visual que transmitieran la energía de quien vive la música, no solo la escucha. Que el nombre sonara antes de leerlo y que la marca se sintiera tan viva como lo que representa.
La solución:
El concepto nació de las ondas del sonido: línea, triángulo, curva y cuadrado como elementos geométricos que las representan. Los colores primarios conectan con esa base emocional y con el origen argentino del cliente. El nombre, escrito en caja baja, breve y contundente, hace exactamente lo que promete: vibrar.